Ya hace dos años que tuve el placer de asistir junto con algunas amistades, al muy esperado estreno en México del filme “Cristiada”, dirigida por Dean Wright y protagonizada por grandes estrellas como Andy García, Eva Longoria, Rubén Blades y el siempre memorable Peter O’Toole, entre otros. Aprovecho para escribir de su estreno y éxito rotundo en Francia. Que por cierto a pesar de muchas peripecias y censuras de los medios controlados obviamente por sectores liberales y de izquierda, ha gustado y calado hondo en la psique de los galos.
La trama nos lleva hacia el inicio de una guerra que nos quisieron por muchos años ocultar; un levantamiento armado en contra de un gobierno opresor, autoritario, masónico, el cual quería coartar la Fe de los mexicanos. Fue muy emotivo como la cinta refleja lo que muchos religiosos sufrieron por el simple hecho de profesar su fe abiertamente. El martirio que los llevo hacia los altares de la Iglesia. En una impactante y conmovedora escena, podemos ver al Santo Mártir Caballero de Colón, el Padre José María Robles Hurtado, perdonar a sus verdugos y morir por Cristo.
A grandes rasgos, esta película sin lugar a duda nos deja un mensaje claro: los católicos estamos dispuestos a morir por defender nuestra libertad de profesar abiertamente nuestra Fe. Pero en estos días de frivolidad, consumismo y banalidad, ¿aun estamos dispuestos a ello?
¿Aun defendemos nuestra fe católica, ya no con las armas, al menos con las palabras y con nuestros actos?
Yo creo firmemente que nosotros, fervientes seguidores de Falange, estamos dispuestos a eso y más, por amor a Cristo, a la Iglesia, al Papa, Obispos y sacerdotes y nuestra identidad hispánica.
Pero siguiendo esta misma linea, podemos ver que la popularidad de esta cinta coincide justamente con el triunfo del partido patriótico francés Front National. ¿Casualidad? Lo dudo mucho. Una sociedad que la han llevado hasta los límites del relativismo, aborto, inmigración, perdida de valores y a un laicismo sutilmente brutal contra el derecho a la libertad de confesión religiosa.
Todos estos males ocasionados por gobiernos neo liberales y socialistas, de corte masónico que a fin de cuentas son los que están detrás del poder ya sea derechas o izquierdas, despertó la conciencia nacional que busca dramáticamente regresar su orgullo nacional, sus valores cristianos occidentales y los derechos que por ley divina les corresponde. Eso ha llevado al francés de a pie votar por un partido que representa esas virtudes. La ola de FN ya es imparable y ha servido de inspiración, contagiando el sentir europeo a reafirmar sus ideales y darles el voto de confianza a partidos patrióticos. Sin temor a equivocarme, diré que estas elecciones son un parteaguas en lo que fue la Europa corrompida y degradada, a una Europa fortalecida, renovada y viril.
Tristemente no puedo opinar lo mismo de nuestros primos en España, donde los partidos de corte patriótico no alcanzaron representación a pesar del esfuerzo sobrehumano de los camaradas; mitines, entrega de propaganda, pegando carteles y calcas, máxima difusión en redes sociales. Pero lamentablemente el pueblo español no se ha contagiado de ese patriotismo del vecino país; por el contrario, el español prefirió dar su voto a una gavilla de rufianes y filoterroristas de la izquierda radical (que en España como en México toda izquierda es radical), como ejemplo, al demagogo y ególatra Pablo Iglesias.
Aquí la duda que me inquieta es, ¿Que pensamiento cruzará el Atlántico y llegará hasta América? ¿Nos contagiará el espíritu patriótico del FN, Jobbik, Amanecer Dorada,etc.? ¿O no aprenderemos de nuestra historia como nuestros primos españoles y nos contagiará ese marxismo trasnochado representando por falsos profetas del comunismo? La pregunta está en el aire.
“Queremos que el espíritu religioso, clave de los mejores arcos de nuestra Historia, sea respetado y amparado como merece, sin que por eso el Estado se inmiscuya en funciones que no le son propias ni comparta —como lo hacía, tal vez por otros intereses que los de la verdadera Religión— funciones que sí le corresponde realizar por sí mismo”.
Triunfo a la vida.
Mientras escribía estas palabras, me comunican amigos de grupos provida de Nuevo León; por mayoría de votos del PRI, PAN e Independiente, el Congreso de Nuevo León aprobó esta tarde en primera vuelta la reforma al artículo 1° de la Constitución que garantiza y protege el derecho a la vida de todas y todos los neoleoneses desde su inicio en la fecundación y hasta la muerte natural.
Definitivamente es un golpe mas para los progresistas, ya que al aprovarse en segunda vuelta ante el pleno, seríamos el último estado en garantizar la vida lo cual se lograría revocar la ley abortista que rige en el DF, la cual ha costado la vida a más de 150 mil niños no nacidos.
C.A.F.E.

.jpg)








.jpg)








