Hoy 12 de Octubre hace poco más de 500 años
empezaría una nueva historia para España, que de ser un territorio desunido se
convertiría en la potencia naval, cívica y militar del mundo y el más grande
Imperio que se ha visto sobre la tierra un imperio donde el Sol no se llegaba a
poner. Actualmente 560 millones de personas hablan nuestro idioma desde Europa
hasta Filipinas; Méjico hasta Argentina, y no dejando a un lado el Sahara
Occidental y Guinea Ecuatorial en el África.Lamentablemente el Imperio sucumbió ante presiones extranjeras, llevándolo a la "balcanización" de sus territorios por el afán de una Independencia temporal y solo desde el punto de vista jurídico, debido a que en el sentido moral y espiritual, no se llevó a cabo. Trayendo como consecuencia que estas naciones emergidas de este desarrollo se vieran envueltas en dos siglos de guerras fratricidas donde los únicos vencedores fueron siempre aquellos señores de habla inglesa que llevan mandiles a sus reuniones secretas. Hasta el día de hoy ni una nación separada a la fuerza del tronco imperial ha encontrado la paz y la felicidad que en sus constituciones dice buscar, tanto en América, África y Asia
"España no se justifica por tener una
lengua, ni por ser una raza, ni por ser un acervo de costumbres, sino que
España se justifica por una vocación imperial para unir lenguas, para unir
razas, para unir pueblos y para unir costumbres en un destino universal."
Cierto son las palabras de José Antonio que calan
profundo en el alma, no por nada podemos considerarlo patrimonio, no solo de
España, sino de toda Hispanidad; ya en su visión de la universalidad de nuestra
raza, nos exhorta a elevar a España a "nación de naciones".
Aunque ubicándonos en el día de hoy, esas mismas
aberrantes inquietudes separatistas y antiespañolas siguen amenazando a la
Madre Patria, en cuyos territorios se disputa el alma de la hispanidad, queriéndola
borrar del alma de sus hijos. Los traidores ya los conocemos bien -o al menos
eso pensamos- que ponen en juego la Unidad de la Patria.
"Ahí
está la América hispana. Pueblos firmes, vitalísimos, que son para
España la manifestación perpetua de su capacidad imperial. Nuestro papel
en América no es, ni equivale, al de un pueblo amigo, sino que
estaremos siempre obligados a más. Nosotros somos ellos, y ellos serán
siempre nosotros..."
¿Que sucios intereses hay mas allá de lo
evidente, para esa fatídica empresa de destruir a España desde hace dos siglos
hasta la fecha?
Que el sentido de la lucha no se extinga por
elementos ajenos, que los separatismos y el odio entre hermanos desaparezca de
todas las naciones hispanas y que la fraternidad y la mutua cooperación sea la
nueva bandera de la hispanidad. Que el Yugo y las Flechas ondeen en todo el
Imperio en donde no pone el Sol.
¡Viva la Hispanidad! ¡Arriba España!
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